Vol. 75 Núm. 4 (2023)
Casos Clínicos

HERNIA INGUINOESCROTAL GIGANTE: UN CASO INFRECUENTE

David Felipe MuñozPérez
Universidad Surcolombiana
Biografía
Rolando Medina Rojas
Universidad Surcolombiana
Biografía
Juan Manuel Torres Restrepo
Universidad Surcolomniana
Biografía
Juan David Saavedra Henao
Universidad del Tolima
Biografía

Publicado 2023-07-18

Cómo citar

1.
MuñozPérez DF, Medina Rojas R, Torres Restrepo JM, Saavedra Henao JD. HERNIA INGUINOESCROTAL GIGANTE: UN CASO INFRECUENTE. Rev Cir. [Internet]. 18 de julio de 2023 [citado 21 de agosto de 2026];75(4). Disponible en: https://revistacirugia.cl/index.php/revistacirugia/article/view/1685

Resumen

Introducción. Las hernias de la pared abdominal afectan entre el 10 al 15% de la población mundial, siendo hasta el 60% de estas hernias inguinales. Las hernias inguinales gigantes son poco comunes, pero con una gran carga de enfermedad para el paciente.

Caso clínico. Se presenta el caso de un paciente de 51 años, con antecedente de diabetes mellitus tipo II, proveniente de zona rural aislada, por cuatro días de evolución consistente en quemadura escrotal por metal caliente, relacionada a una hernia inguinoescrotal derecha gigante. Es llevado a intervención quirúrgica por cirugía general y urología. Por adecuada evolución clínica se da de alta al 5to día posoperatorio.

Discusión. Las hernias inguinales gigantes son raras y frecuentemente se presentan en pacientes de bajo estrato socioeconómico, procedencia rural y cierto grado de negligencia. El reto del equipo quirúrgico consiste en lidiar con los posibles efectos adversos de la reducción del contenido herniario en un abdomen con diversos grados de perdida del dominio. Se puede requerir resección o debulking del contenido abdominal o la expansión de la cavidad abdominal mediante frenectomía, neumoperitoneo progresivo perioperatorio o la creación de hernias ventrales mediante maniobras avanzadas. La reparación con malla libre de tensión disminuye el riesgo de recurrencia. 

Conclusión: La hernia inguinal gigante es una patología rara. El cirujano general está llamado a conocer el abanico de opciones que existen en caso de enfrentarse a estos pacientes, lo cual ayuda a reducir la elevada morbimortalidad y altas tasas de recurrencia.